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Quesadillas de Venado

Las dominicas celebran a Guadalupe en Alaska

Por Lorraine Reaume, OP

Cuando la gente piensa en Alaska, se le ocurren muchas imágenes, pero normalmente no incluyen tamales, procesiones religiosas o quinceañeras. Venir a Alaska ha sido una maravillosa aventura y una profunda bendición. Hace varios años las Hermanas Dominicas de Adrian preguntaron  a algunos obispos en áreas remotas si podían ayudar en algo. Parte del acuerdo tendría que incluir el que las hermanas pudieran vivir en comunidad. Invitadas por el Arzobispo Roger Schweitz cuatro hermanas llegaron a Anchorage in 2006.
Al principio pensé, ¿y qué hago yo aquí? Además, a mí me gusta trabajar con diversas culturas. Me sorprendió descubrir que había necesidad en una parroquia de alguien que hablara español. Nuestra parroquia tiene más de 30% de feligreses hispanos, que han traído su profunda fe y tradiciones hasta esta tierra. Para el Señor de los Milagros, hicimos una procesión con la imagen en una noche fría y nevando. Para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe tuvimos más de 300 personas en la parroquia a las 5 de la mañana, a pesar del extremo frío y la oscuridad. No podemos hacer las Posadas fuera, así que vamos de puerta en puerta por el Centro Parroquial. Para el Via Crucis caminamos cinco millas por la nieve desde nuestra parroquia hasta el centro de la ciudad de Anchorage, y alternamos inglés y español en el rezo de las estaciones.
Nos encanta poder trabajar entre culturas y asegurarnos de que las distintas culturas son valoradas e incluidas. Trabajamos duro para que nuestras grandes celebraciones litúrgicas sean totalmente bilingües, alternando las lecturas y combinando nuestros coros. Para mí, cuando nos reunimos en toda nuestra diversidad, tenemos un verdadero signo del Reino de Dios.
Algo que me encanta de nuestros jóvenes hispanos es su disposición a involucrarse en todo. Tenemos un gran grupo de jóvenes comprometidos que se reúnen todos los viernes por la noche. Asumen diversos ministerios en la liturgia una vez al mes y bailan las danzas tradicionales en la Fiesta de Guadalupe. Aunque están integrados en la cultura y sociedad de Estados Unidos, al mismo tiempo mantienen su fe viva y fuerte, sus valores familiares y sus tradiciones más significativas.
Poder caminar, escuchar y compartir la vida con la comunidad hispana en esta tierra de venados, de total oscuridad y luz, del encuentro del norte y del sur, ha sido una de las alegrías más fuertes de mi vida religiosa.

 

 

 

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